Enemigo

Un filósofo ruso señala que la muerte de una persona es el fin del Universo, en tanto que el individuo lo experimenta de forma única y solipsista. Así, la realidad que compartimos no es sino una superposición de millares de Universos concurrentes. Y cuando te mueres, la imagen de todas las personas que conociste desaparece contigo: nadie queda atrás, ningún edificio queda en pie, ningún propósito queda postergado en la lista de cosas por hacer. Mientras las últimas neuronas del cerebro se van apagando, los océanos se desbordan y sus aguas negras inundan todas las calles que pisaste, se van borrando todas las huellas.

He aquí lo terrible: cuando yo muera, tú dejarás de ser. Mi tú. En mi Universo, las estrellas no caen sólo porque tú existes; porque una vez tus galaxias bailaron con las mías. Recuerdos: energía invisible y oscura. Que el telón se desgarre es una cuestión de tiempo. Por eso:

El tiempo es nuestro enemigo.

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